lunes, 17 de agosto de 2015

Metamorfosis


Quizás como una preparación del viaje a China el Destino anduvo jugando con mi imagen, desde la cara barbada que he tenido en los últimos 20 años hasta la personificación de un personaje legendario de los tiempos del Emperador Amarillo.























Chino, idioma sagrado

Aprendí otros idiomas sin gran preocupación, en la calle. Hablo un inglés de portero, un portugués de analfabeto, balbuceo un francés de vendedor callejero llegado de Ubekistán y un alemán infantil de un error atrás del otro. En el caso del chino me asombra lo uniformemente extendida que está entre muchos de los profesores que conozco la dureza. Si me equivoco se me dice que "está MAL" en lugar de "es corregible o mejorable". Si se me ocurre suponer o inventar, sufro una condena.  Siento que el idioma chino es sagrado, y que lo estoy tocando con las manos sucias. Si me equivoco, cometo una afrenta contra algo tan venerable que sólo cabe que me arrodille y solo me pare cuando pueda decirlo de modo perfecto. 
Me resulta muy desalentador.

viernes, 14 de agosto de 2015

Me favorecerán


—  Ah! vas a China? pasás por París?

—  No podré pasar por París porque voy con un pasaje limitado y no me permiten abrir la escala en Estambul, que era lo que tenía pensado para ir a visitarte, a vos y a mi papá. (…) Es un viaje enorme el que encaro, a un planeta desconocido, sin idioma y casi sin dinero

—  A qué lugares de China vas? qué vas a hacer allá? periodismo?

—  Voy a visitar 11 ciudades. Voy para traerme un libro, para visitar el país de mi origen y para consolidar el proyecto de la revista Dang Dai. Llevaré cartas de chinos que viven acá a sus familias. Sobre todo me arrojo a un lugar del que no tengo fantasías.

 
—  Y vas para conocer lo que queda de Lao Tsé, y Confucio y todo el budismo prohibido?

— Voy muy abierto, como un chico que sólo sabe que va. Todo lo que ocurra será regalo del camino

— Y tenés ya donde parar? te espera alguien?

—  Me esperan todos los chinos y los fantasmas de mis ancestros. Estoy seguro de que me favorecerán.




domingo, 9 de agosto de 2015

El cartero llamará en Hengdian


Han Mengtang y Ángeles Ascasubi han dado comienzo a una tarea trascendente: han elegido la poesía de una poeta remota para traducirlo en Argentina.
Han Mengtang es el agregado cultural de la Embajada de la República China en Argentina.
Ángeles Ascasubi es especialista en la enseñanza de español a sinohablantes y sinóloga.
Juntos están traduciendo parte de la obra de Yu Xiu Hua (余秀华).
En mi viaje a China intentaré encontrar a Yu personalmente, para entregarle en mano una carta de Han y Ángeles Ascasubi.
《井台》
El pozo
Ver hexagrama 48 del Yi Jing: El pozo de agua de la antigua China era el punto de reunión al cual llegaban todos los vecinos a recoger agua. Como metáfora podría representar el manantial de doctrina, ya que permanece inmutable y siempre pródigo.
A fin de citar parte del hexagrama, los traductores hemos elegido la versión de Richard Wilheim (si bien consideramos que existen otras de mejor calidad) por ser esta la más usada en América Latina; y la más antigua en español.
Dice el Yi Jing en el comienzo de su hexagrama 48: 
“Abajo está la madera, arriba el agua. La madera desciende al interior de la tierra a fin de elevar el agua. Es la imagen de un pozo de palanca, de la antigüedad china. La madera no hace referencia a los cubos que en la antigüedad eran de barro cocido, sino a la vara de madera mediante cuyos movimientos se extraía el agua del pozo. La imagen alude asimismo al mundo vegetal que en sus arterias eleva el agua de la tierra. El pozo del que se extrae el agua contiene además la idea de un inagotable don de alimento”
《井台》
许多井散落在地里,你若有醉意
就无从寻觅。
哪一口枯了,风声四起
哪一口丰盈,拍一拍就溢出蜜
而井台,蛊惑里的善良和敌意
让日子一砖一砖扣得紧密
漏风,漏雨无非一种象征意义
汲水的人消逝于水的自身
大地饥渴
红衣的女子用乳房一遍遍
搽去井台上的几粒鸟粪
整个胸堂,都弥漫云的回音
El pozo
Pozos de agua dispersos en la tierra, y tú … borracho.
No encuentras, entonces…
cuál está seco. El rumor del viento se esparce en todas direcciones,
cuál desborda. Sólo si hurgas, rebosa de miel.
En estos pozos, el odio que yace en la bondad, envenena.
Los días y la vida se forjan ladrillo a ladrillo, por siempre ligados.
Huye el viento, escapa la lluvia: son sólo símbolos.
El aguatero se esfuma en su agua,
la tierra ávida y sedienta.
Bebe a través de sus pechos la muchacha de rojo,
del pozo remueve guano de aves
Todo lazo, todo vínculo, todo pecho… contiene ecos de nubes.

Pelirrojos y rubios exóticos

En Urumqi, capital de la provincia china de Xinjiang, hay chinos rubios y pelirrojos.

Es como lo exótico de lo exótico, lo imposible.

Es como una zona en la que los dioses anduvieron experimentando con los humanos, y una vez que lograron los tipos fisonómicos que querían, los mandaron unos para acá, otros para allá, y en aquel rincón del Asia central quedaron los restos de las pruebas. Las dejaron ahí y brotaron.